Esta mañana, por diversas circunstancias, me he quedado sin Twitter en el trabajo. Entonces me ha venido a la mente la idea que comparto con @antonello de que Twitter es como el café de media mañana que tomas con los compañeros de trabajo en un descanso.
En el caso de los bloggers solitarios, Twitter se convierte directamente en los compañeros de oficina, así que cuando trataba de entrar en Twitter y no me cargaba no podía pensar otra cosa: hoy no ha venido nadie a la oficina.
Psssss, por cierto, esto es una confesión, no vayáis a decirlo por ahí. Mi profesor de productividad y gestión personal me hubiera mandado copiar cien veces “no miraré Twitter sin acabar las tareas del día, no miraré Twitter sin acabar las tareas del día …”


